Posteado por: elobservadorcampechano | febrero 3, 2009

(DESDE CAMPECHE) IEEC, ¡ECHENME A MI LA CULPA!

A la andanada de críticas que recibió la semana pasada la Presidenta del Instituto Electoral del Estado de Campeche (IEEC), Celina del Carmen Castillo Cervera, por interpretar muy a su manera el Código de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Campeche (CODIPEC) para favorecer al partido en el poder, a tal grado que el PAN pidió su destitución, dicha funcionaria sólo tuvo una tibia y pueril explicación, tratando más que de justificar sus errores, de buscar culpables y finalmente terminó echándole la culpa a los partidos políticos.Así se deduce de esta “perla” de declaración de la Señora Presidenta: “”No se puede acusar al Instituto de cometer errores en el trabajo que se realiza, pues todas las decisiones se toman de manera consensuada y con la participación de los representantes de todos los partidos políticos”.

Nada más que habría que recordarle a la señora Presidenta que, aunque los partidos tienen voz en las sesiones del Consejo General, los que finalmente toman las decisiones son los Consejeros Electorales, y que en muchas ocasiones los representantes partidistas, sobre todo los de oposición, han manifestado desacuerdos y puntos de vista diferentes en el seno del Consejo, que no han sido tomados en cuenta por la autoridad electoral, como fue el caso de la propuesta panista para insacular a los consejeros distritales y municipales, por lo que, finalmente, impera o se impone la decisión de la cúpula institucional. Y ojalá fueran cuando menos decisiones consensuadas entre los Consejeros, pero tal parece que son imposiciones o línea de muy arriba, incluso fuera de la decisión de la señora Presidenta, pues es nulo el debate entre los señores Consejeros, que regularmente votan por unanimidad, o por consigna, sin razonar nunca el sentido de su voto.

Retomando los acontecimientos del mes de arranque del proceso electoral local, el “diligente” Secretario Ejecutivo, responsable de algunas de las desafortunadas interpretaciones del CODIPEC, debe haber respirado con gran alivio cuando el alud de críticas, reclamos y hasta peticiones de destitución y juicio político cayeron en tropel sobre la inmensa humanidad de la señora Presidenta. ¿Dónde quedó el “non plus ultra” del derecho electoral? Se escondió y se escudó bajo las faldas de su protectora y jefa. Ahora todas sus declaraciones comenzarán así: “Por instrucciones de la señora Presidenta…” Control absoluto, cuando pensábamos que el autoritarismo y la soberbia ya no iban a imperar en este proceso electoral.

Un proceso electoral tan extremadamente difícil, mentira que muy “competido” o “competitivo” como es el lugar común de muchos seudo analistas y funcionarios electorales y de todos los niveles, incluyendo a los señores consejeros del IEEC, que no dan una y nada más hablan para presumir su ignorancia y su total desapego del trabajo electoral.

En contrario, éste es un proceso extraordinariamente complicado, en parte por todas las circunstancias adversas que lo están empañando desde la discusión de la reforma electoral del año pasado, en lo cual tienen mucho de responsabilidad la Presidenta y los Consejeros Electorales del Consejo General del IEEC.

No nos podemos dar el lujo de tener y sostener a una autoridad, que es el árbitro legal de la contienda electoral, que cada día se caracteriza más por su intolerancia, su parcialidad, su incapacidad para el diálogo y el consenso democrático y su falta de equidad y precisión en la aplicación de las reglas de la contienda electoral, lo cual genera suspicacias y desconfianzas en algunos actores políticos, con muy sobrada razón.

Tres episodios han desnudado de cuerpo entero las veleidades y componendas al interior del órgano electoral:

a) La insaculación de los consejeros distritales y municipales propuesta por el PAN desde la discusión de la reforma electoral, lo que echa por tierra la afirmación del IEEC y de otros actores políticos de que era una propuesta fuera de tiempo, la cual fue desechada de tajo, sin discusión ni explicación convincente y congruente por parte de la autoridad electoral, involucrando incluso en su favor a algunos representantes de partidos políticos caracterizados por su complacencia con la señora Presidenta (recuérdense los ataques orquestados por Celina Castillo Cervera y el Representante del PRD en contra del Consejero Pérez Curmina, que culminaron con la petición de juicio político en contra de este último).

b) Una tendenciosa y oportunista interpretación del Artículo 247 del CODIPEC, por parte del órgano electoral, referente al plazo que tienen los partidos políticos para determinar el procedimiento aplicable para la selección de candidatos a cargos de elección popular, cuyo propósito fue desacreditar al PAN, induciendo y generando un clima de rechazo, linchamiento y exclusión de la contienda electoral a este partido político, y que finalmente terminó con una retractación pública que dejó en ridículo a la autoridad electoral, queriendo justificar lo injustificable, y

c) La negativa tajante de la Presidenta del IEEC, por conducto del “diligente” Secretario Ejecutivo, para negar información que es pública y que obra en poder del Instituto, con la pueril explicación de que se trata de información relativa a procesos “deliberativos” de los partidos, que constituyen información confidencial por tratarse de la vida interna de los mismos, cuando que se trata de decisiones y acuerdos ya definitivos, incluso que se hicieron públicos por todos los medios de comunicación del Estado, y que fueron tomados en los órganos de decisión de los institutos políticos y comunicados oportunamente al órgano electoral, de acuerdo con lo que establece el CODIPEC; por lo tanto, se trata de información pública que está establecida como tal en el Artículo 76 de este Código y que finalmente, como en el caso anterior, el órgano electoral en voz de Víctor Rivero y en representación de Celina Castillo, incurrió en una tendenciosa y parcial interpretación de los artículos 75, 76 y 81 del mismo Código, violentando otra vez los principios rectores de esa institución electoral.

En lo referente a la insaculación como método para elegir a los partidos políticos, ya es un tema muy conocido y los únicos que no entendieron la propuesta del PAN, o que se hicieron a lo desentendidos maliciosamente, para justificar sus parciales decisiones, son los Consejeros Electorales, como siempre asesorados, comandados y dirigidos por su lenguaraz Presidenta y el ejemplo vivo de lo anterior fue el último programa del Canal Oficial, ex profesamente estructurado para la defensa a ultranza y la justificación a posteriori de estas decisiones tomadas por el IEEC, con el apoyo incondicional del conductor, que más bien parece su vocero oficial.

Hay que aclararles a estos panelistas, incluyendo al conductor (Castillo Cervera llevó como “pajes” a Sánchez Preve y a Jorge Gasca y se dio el lujo de interrumpirlos y contradecirlos), cuando dicen a manera de justificación, que es normal que hayan ataques a la autoridad electoral, lo cual es producto de la efervescencia política (¡échenme a mí la culpa), que lo anormal sería que los actores políticos interesados y la ciudadanía en general no señale y cuestione los desaciertos y los errores de interpretación, amañados la mayor de las veces, en que incurre la autoridad electoral; el mensaje de Celina y sus corifeos, también propuestos por el PRI, es que no quieren que haya críticas a su mal actuar, no quieren cuestionamientos, no están dispuestos a la tolerancia y al disenso; todo lo contrario de lo que predican.

Definitivamente, los Consejeros Electorales integrantes del Consejo General del IEEC no tienen ni la calidad moral ni la altura de miras que se requieren para ser garantes o árbitros de la contienda electoral, sobre todo de esta contienda electoral, y por ello estamos viendo las consecuencias desde el arranque de este proceso tan difícil, no competido porque como ya dijimos, hay parcialidad, intolerancia e ignorancia de los integrantes del IEEC; no puede haber competencia justa y equitativa cuando vemos que los dados están cargados desde el inicio del proceso y ello es mucho más grave cuando está involucrado el propio órgano electoral.

Sin embargo, estas actitudes no son nuevas en el IEEC; estos funcionarios, que no tienen nada de servidores públicos, siempre se han caracterizado por su prepotencia, autoritarismo y su soberbia, por la descalificación de sus críticos y la imposición de sus acuerdos, resoluciones y puntos de vista sin ningún fundamento y sin un debate de altura.

Simplemente a estos señores del IEEC no les agrada la crítica y el debate y por ello imponen sus criterios sin ton ni son, mediante unanimidades amañadas. Quisiéramos ver a algún Consejero que manifieste un punto de vista o un criterio diferente a los proyectos de acuerdos prefabricados que presenta la Señora Presidenta o el Secretario Ejecutivo tan lento en la lectura como en el pensamiento, o cuando menos, que razonen a conciencia su voto. ¿A qué le temen señores consejeros?

Esta política cerrada y poco transparente del órgano electoral es lo que caracteriza a las dictaduras y a las regímenes autoritarios y tal parece que en Campeche todavía no ha permeado ningún cambio democrático.

En respuesta a las críticas, la señora Presidenta solo ve moros en la costa y anda buscando a quién echarle la culpa, sean medios de comunicación o actores políticos.

Por eso en el tema de la insaculación de los Consejeros Distritales y Municipales, no le entraron al debate y no tuvieron ningún argumento sólido, más que repetir que el procedimiento o método de elección ya estaba previsto en la legislación y en el Acuerdo previo tomado por el IEEC y que la propuesta del PAN estaba fuera de tiempo y sólo era para enrarecer el proceso. Pretextos, sólo pretextos.

Aunque el argumento del PAN y sus dirigentes y representantes, así como del Coordinador de sus Diputados fue muy claro respecto del objetivo de la insaculación -democratizar la elección que iban a hacer los consejeros de todos los aspirantes que habían cubierto los requisitos- finalmente el IEEC impuso el dedazo y designó discrecional y arbitrariamente, sin ningún método o criterios de por medio previamente acordados, a los que ya estaban “palomeados” por el poder que manda en el Estado. ¿Dónde quedaron los principios rectores? ¿Y el Código de Ética del IEEC?

Con ello quedó armada la infraestructura institucional del IEEC para manejar este proceso electoral, a modo del PRI y del Gobierno, a lo cual se prestaron diligentemente los Consejeros Electorales, lidereados eficazmente por la Señora Presidenta. Deben hacer recibido un cúmulo de felicitaciones de los que detentan el poder en este Estado.

¿La paga? Lo sabremos a su tiempo, de eso estamos seguros.

Cortesía w3radionet.com


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: