CELINA CASTILLO CERVERA: LA FIEL ENCARNACIÓN DEL CINISMO Y LA SOBERBIA EN EL IEEC

POR CARLOS MARTINEZ

Una vez más, Celina Castillo Cervera, Presidenta del Consejo General del Instituto Electoral del Estado del Campeche (IEEC), demostró su cinismo y su soberbia sin límites al retar a los partidos políticos a presentar pruebas de las presuntas irregularidades en que ha incurrido la dependencia a su cargo, y puso en duda la justificación de una remoción escalonada o total del órgano electoral, argumentando que los cambios hechos a nivel federal no son procedentes para aplicarlos a nivel local.

 Se le olvidó a la desmemoriada Celina Castillo que el motivo del cambio escalonado de los Consejeros Electorales del Instituto Federal Electoral, fue precisamente por la pérdida de la confianza entre un gran porcentaje de la población mexicana y por parte de los propios integrantes del Congreso de la Unión, quienes primeramente pidieron la remoción del entonces Presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde Ramírez, por haber violado preceptos y principios básicos de la Constitución Federal y del COFIPE, y haber dejado pasar irregularidades imputables a algunos actores políticos, lo que originó dudas y desconfianzas sobre los resultados y la legalidad de la elección presidencial del 2006, proceso que, finalmente, tuvo que ser dirimido ante el Tribunal Federal Electoral (TRIFE), quien, violando también los principios rectores de la democracia y los procesos electorales, confirmó dicha elección a favor del Candidato del PAN.

 No es la primera vez que Celina Castillo se revela en contra del Poder Legislativo del Estado; habría que recordar que, cuando la diputada Nelly Márquez Zapata, pidió su comparecencia ante el Pleno del H. Congreso del Estado, para que informara sobre los gastos ejercidos relativos a los presupuestos de los años 2006 y 2007, Castillo Cervera en forma soberbia y prepotente, declaró a la prensa que no tenía porqué presentarse ante ese órgano de representación, puesto que el IEEC es un organismo autónomo y, por lo tanto, no tenía por qué rendir cuentas a los señores diputados locales. La señora Presidenta equivoca la especie con el género, la yema con el huevo, el proceso electoral con la rendición de cuentas y la transparencia; la señora Presidenta no entiende que autonomía no es discrecionalidad, secretismo u opacidad en la función pública.

 Acostumbrada a estar bajo la protección del Titular del Ejecutivo Estatal, C. P. Jorge Carlos Hurtado Valdés, quien la impuso, primero, como Secretaria Ejecutiva del IEEC, y luego, como Presidenta del Consejo General, a través del entonces Secretario de Gobierno y actual Diputado Presidente de la Gran Comisión del H. Congreso del Estado, Lic. Carlos Felipe Ortega Rubio, se ha pasado por el arco del triunfo la Constitución del Estado, el Código Electoral, y los reglamentos internos del IEEC, al aprobar acuerdos ilegales, ejercer el gasto público del organismo con discrecionalidad y a su conveniencia, violando toda norma aplicable y desaprobando acuerdos de sus propios compañeros consejeros electorales.

 A ocho años de haber llegado al IEEC, la Señora Presidenta no ha entendido que el Congreso del Estado es la autoridad máxima para nombrar y remover a los Consejeros Electorales, mediante la aplicación de los acuerdos, reformas o normas correspondientes, y que son los señores diputados los que pueden removerlos del cargo, si así lo consideran prudente, por violaciones a la Ley y a la Constitución; más aún, tienen toda la facultad legal para solicitar la comparecencia de cualquier funcionario o servidor público de cualquier nivel para que rinda cuentas de sus actos y actividades cuando así se le solicite. El hecho de que el órgano electoral tenga autonomía, no quiere decir que sea ajeno a la rendición de cuentas, a la fiscalización y a la transparencia que deben caracterizar a todos los órganos o Entes Públicos del Estado, ya que ello es una regla general que se deriva de la Constitución y de las leyes de los Estados.

 A diferencia de los Consejeros Electorales Jorge Luis Pérez Curmina y Cindy Saravia, que en entrevistas recientes con los medios de comunicación señalaron que ellos acatarían cualquier decisión del Congreso del Estado sobre la reforma electoral que se lleve a cabo y sobre cualquier cambio parcial o total de los Consejeros Electorales del IEEC, ya que ello no trastocaría la marcha normal de las instituciones, pues las mismas cuentan con la infraestructura técnica y humana necesaria para que continúen su trabajo con los nuevos Consejeros que se nombren, recordando situaciones similares que se dieron en el Estado del México, en Yucatán, y en el IFE, y recientemente en el Instituto Electoral del Distrito Federal, algunos en pleno proceso electoral, y en la mayoría de los casos, las elecciones salieron satisfactoriamente.

 La señora Presidenta dice que lo que quieren los partidos políticos es un “apoderamiento” del IEEC; tal vez lo que quiso decir es que no quiere que los partidos políticos le quiten el “apoderamiento” que ha hecho del Instituto Electoral del Estado, como si fuera de su propiedad, convirtiéndolo en su coto personal.

 La Presidenta del IEEC pide pruebas a los partidos políticos que justifiquen la remoción de los consejeros electorales; le recordamos a Castillo Cervera, sólo unos cuantos motivos para su salida:

 • La señora Presidenta no cumplió con los requisitos que establece el Código de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Campeche (CODIPEC) para ocupar el cargo de Consejera Electoral, mucho menos de Presidenta del órgano electoral, pues habría que recordarle que durante su desempeño como Secretaria Ejecutiva del IEEC fue denunciada ante la PGR por la Comisión Federal de Electricidad, YA QUE SE LE COMPROBÓ EL DELITO DE ROBO DE ENERGÍA ELÉCTRICA EN CASA-HABITACIÓN.

 • En el año 2004 el Partido Convergencia denunció y pidió juicio político para CELINA CASTILLO ante el Congreso del Estado, ya que se le comprobó que emitió recomendaciones a diversos Institutos Electorales del País, para que contrataran la compra de MATERIAL ELECTORAL con la empresa “Formas Finas”, S. A. DE C. V., mintiendo en el sentido de que la empresa había cumplido en tiempo y forma, cuando de antemano se sabía que había sido lo contrario y con lo cual violó el Código Electoral, la Constitución del Estado y la Ley Reglamentaria del Capítulo XVII de la Constitución Política del Estado; los diputados convergentes denunciaron ante la Representación Estatal que la Consejera Presidenta del IEEC se había convertido en una “AGENTE DE VENTAS” de dicha empresa.

  En el 2006, durante la licitación para la elaboración y adquisición del Material Electoral para dicho proceso, Celina Castillo maniobró para que se le otorgara el contrato a la empresa Plásticos y Metales MYC de manera ilegal, es decir, se le adjudicó de manera directa, violando flagrantemente la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Prestación de Servicios del Estado de Campeche y más aún, la Ley del Presupuesto de Egresos del Estado, que establece los montos máximos para adjudicar directamente, siendo que dicha compra de material electoral rebasaba con mucho los montos estipulados en esta Ley. Este hecho y el anterior trajeron a colación la enorme corrupción que existía en algunos Institutos Electorales con relación a las compras del material electoral, la documentación electoral y la contratación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en el que sumas millonarias se iban a parar al bolsillo de los Presidentes y Consejeros Electorales, con un gran perjuicio para el patrimonio de esas Instituciones.

• En ese mismo año, la Auditoría Superior del Estado hizo varias recomendaciones al IEEC, entre las cuales le solicitó un informe pormenorizado del gasto del presupuesto del IEEC, que fue de más de 120 millones de pesos, y la respuesta de la Señora Presidenta fue que no se podía dar un informe normal cuando se tiene encima un proceso electoral; así mismo, se les ordenó la elaboración de un Código de Ética, lo cual hasta la fecha no ha sido cumplido. ¿Por qué será que la Señora Celina Castillo no se quiere sujetar a un Código de Ética?

• Respecto de la entrega de recursos a los representantes de los partidos políticos, cuando el CODIPEC y el Reglamento correspondiente señalan muy claramente que el financiamiento de apoyo para las oficinas de los representantes de los partidos políticos ante el IEEC, deberán ser entregado al Partido correspondiente, y éstos deben entregar la comprobación del gasto, cuyos conceptos ya se encuentran debidamente etiquetados por la Ley y por el propio Reglamento, como serían pago de renta, pago de papelería, teléfono, etc.; sin embargo, para justificar el pago a los representantes de los partidos políticos, se hizo una modificación a modo del reglamento, con lo cual se viola el espíritu de dicho financiamiento.

• Existieron múltiples irregularidades en el proceso electoral del 2006, que ya fueron documentados por este columnista en su oportunidad, como renta de un gran número de vehículos a precios desorbitados, turbios manejos en la compra de la alimentación de los funcionarios de casilla, boletas en exceso en elecciones municipales y falta de boletas en otras elecciones, generándose inequidades en el proceso electoral, etc.

• Múltiples irregularidades también ya denunciadas en la adquisición del terreno para la construcción del Edificio del IEEC, que sin hacer ningún estudio previo, ninguna justipreciación legal, fue comprado a un sobreprecio alarmante, y peor aún, a un costado de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado, ¿no tuvieron asesores que les indicaran lo imprudente que sería que el IEEC y Seguridad Pública estuvieran juntos?

 No sabemos si la Presidenta del IEEC quisiera más pruebas, porque les podemos aportar más de todos los desmanes que ha hecho al interior del IEEC, muchos de los cuales ya son del conocimiento de la ciudadanía campechana; ¿hasta cuándo entenderá que los campechanos y la mayoría de los partidos políticos le han perdida la confianza, y no la consideran ni a ella ni a los demás Consejeros Electorales suficientemente creíbles y honestos para encabezar un nuevo proceso electoral?

 Ahora sí, mi estimado Raúl Aarón Pozos Lanz, escupiste hacia arriba al afirmar que el IEEC tiene el prestigio y la ética moral para organizar la elección del 2009, pues mencionado anteriormente nos demuestra lo contrario. Claro, a menos que quieras decir que Celina Castillo Cervera no es priísta.

 

 

 

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